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Cañada Las Norias pide que baje más el nivel de la Balsa a pesar del descenso de 55 cms

 

FUENTE: IDEAL/MÍRIAM ALCARAZ. 14-09-08

 

La lámina ha bajado de forma considerable en sólo diez días aunque la asociación considera necesario mantener las 3 bombas en marcha Ha solicitado una reunión con Medio Ambiente para tratar el asunto.

 
El nivel de agua en la Balsa del Sapo de Las Norias ha bajado de forma considerable en los últimos días tras la puesta en marcha de las tres bombas de extracción por parte de la Delegación de Medio Ambiente. Así lo ha comunicado el portavoz de la asociación Cañada Las Norias, Juan Bartolomé Escobar, al asegurar que «desde el día 1 de septiembre ha bajado el nivel en la zona del Oeste unos 55 centímetros, mientras que en la otra balsa prácticamente se ha mantenido el nivel, centímetro arriba, centímetro abajo».

De esta forma, lo vecinos que habían mostrado su preocupación tras comprobar que el nivel había comenzado a subir, fruto del error de lectura de una de las bombas que a simple vista parecía que estaba en marcha pero realmente estaba averiada, respiran algo más tranquilos y ahora tan sólo esperan que la lámina del agua continúe bajando. «Ahora mismo más o menos tenemos los mismos niveles que cuando mantuvimos la reunión con el delegado de Medio Ambiente, Clemente García, en el mes de julio», explica Escobar.

HUMEDAL. Los vecinos de Las Norias muestran continuamente su preocupación por las ocasionales subidas de nivel del agua. /M. ALCARAZ

HUMEDAL. Los vecinos de Las Norias muestran continuamente su preocupación por las ocasionales subidas de nivel del agua. /M. ALCARAZ

 

Aún así considera que «necesitamos que mantengan el ritmo hasta bajar unos 60 centímetros más», un nivel que, continúa el portavoz de la asociación Cañada Las Norias, «es más bajo de lo que se habló en un principio pero bueno, entendemos que es muy costoso -en tan sólo un año y medio Medio Ambiente ha invertido 4 millones de euros en electricidad para la extracción de agua de la Balsa del Sapo- y que hay que mantener unos niveles medios hasta que se construya la desalobradora».

A su juicio, esta reducción en el nivel del agua en el humedal haría en cierto modo de «colchón» para que las lluvias que se pudieran producir en la época que ahora se avecina no causen tantos destrozos en las explotaciones agrícolas y en las viviendas y locales comerciales que se ven aquejados cada vez que se produce una tromba de agua, si se le suma todo lo que viene a derivar de los continuos riegos.

Mientras tanto, Juan Bartolomé Escobar ha destacado que la lluvia acaecida esta semana no ha provocado que la lámina haya subido puesto que en un espacio tan grande como es la Balsa del Sapo éstas casi ni se aprecian. Cosa bien distinta hubiese sucedido si hubiesen descargado más las nubes como sucedió en otros puntos de la provincia de Almería.

Pendientes de reunirse

Por otro lado, los miembros de la asociación Cañada Las Norias han solicitado por escrito una nueva reunión con el delegado de Medio Ambiente, Clemente García, que esperan que se produzca la próxima semana, para tratar nuevamente la situación de la Balsa del Sapo.

El portavoz ha destacado igualmente que «se ve que las instalaciones consiguen bajar el nivel cuando funcionan a pleno rendimiento» aunque lamenta que sólo se produzca este descenso de forma brusca «cuando se da un golpe en la mesa. Ahora necesitamos que mantengan este ritmo de bombeo».

Actualmente continúan extrayendo agua del humedal del núcleo ejidense de Las Norias las tres bombas que la Delegación Medio Ambiente de la Junta de Andalucía puso en marcha el pasado miércoles día 3 de septiembre tras registrar la Balsa del Sapo una subida del nivel de 12 centímetros, según datos de la Administración andaluza, y 32, según la asociación Cañada Las Norias.

Entonces confirmó el delegado de Medio Ambiente, Clemente García, que «siempre estamos pendientes de que el nivel no supere la cota de seguridad. Se han puesto en marcha las tres bombas a pesar de que no hay riesgo de inundación ni desbordamiento, así que tan sólo tengo que trasladar toda la calma a la asociación Cañada Las Norias y a los vecinos».

 

La desalobradora reutilizará cada año hasta 2 hm3 de agua para el regadío

FUENTE: IDEAL/M. J. PEDROSA. 14-09-08

La futura planta desalobradora de la Balsa del Sapo tratará 4 hectómetros cúbicos de agua al año, y conseguirá que sirvan para el regadío la mitad, es decir, dos hectómetros cúbicos, según han informado desde la empresa estatal Acuamed.

El agua que se obtenga podrá ser utilizada por la Junta de Usuarios del Poniente, a los que les servirá como complemento de los aportes que reciban de la desaladora de Balerma. El tratamiento que recibirá el agua consiste en someter el líquido a distintas etapas de filtrado, con el objetivo de eliminar la arena, los cartuchos de celulosa y otros materiales.

Pero además, en el caso de la Balsa del Sapo, se requiere un tratamiento parecido al de la desalación, puesto que el agua tiene muchos elementos en suspensión. No obstante, al tratarse de agua salobre, cuenta con menos sal que el agua salina, por lo que su desalación resultará más económica dese el punto de vista energético. Después de todo este proceso, el agua que ahora se echa al mar se aprovechará para el riego.

Asimismo, desde Acuamed han informado que el proyecto de la desalobradora ya se encuentra en el Ministerio de Fomento, que debe darle el visto bueno. Una vez que pase por este trámite, se llevará a información pública, anunciándose en los correspondientes boletines oficiales, así como en el Ayuntamiento y en las oficinas de Acuamed.

Presupuesto

Para la realización de esta obra, cuyo plazo de ejecución se prevé inferior a los 18 meses, se han destinado 6 millones de euros. Igualmente, entre los requisitos que se impusieron a la hora de diseñar el proyecto destacan la condición de que mantenga los niveles de agua para que la nueva flora y fauna que se ha desarrollado en el embalse no se vea afectada; que los vecinos no sufran los perjuicios de las subidas de nivel; y que los regantes de la zona se puedan beneficiar de los recursos hídricos.

Todo estos requisitos son fundamentales para mantener una zona que, debido a la mano del hombre, ha llegado a ser lo que es. Y es que en un principio la Balsa del Sapo era una zona en la que se utilizaba el agua del primer nivel freático para riego. Pero su sobreexplotación, llevó al acuífero a que se agotara. Al tiempo, se excavó la zona para sacar tierra y rellenar nuevas parcelas de producción cercanas.

Después, una vez que el acuífero se declaró sobre explotado, se prohibió sacar agua, lo que sumándose al a precolocación de las nuevas zonas regables implantadas en el norte de esta zona, junto a la naturaleza de este lugar, provocó que la zona fuese inundable.

De todo ello, se deduce que el origen de la Balsa del Sapo no se debe a un proceso natural, sino que ha sido la mano del hombre, en un proceso descontrolado, la que ha modificado el paisaje. De esta forma, la Balsa del Sapo se configuró como una extensión de agua , que se configura en dos balsas que suman unas 130 hectáreas del núcleo ejidense de Las Norias.

Preocupación

La preocupación principal de los responsables de Medio Ambiente y de los vecinos del núcleo, representados en la Asociación Cañada- Las Norias es bajar el nivel de agua de la balsa. Esto se consigue con la puesta en funcionamiento de tres bombas de agua, que evitan que suba el nivel y que, así , no se inunden los invernaderos y las viviendas colindantes.

Así pues, esta planta desalobradora se plantea como la mejor solución para obtener agua para el regadío. De hecho, se pensó también en la posibilidad de obtener agua más barata del acuífero, pero esta opción no es viable, según los estudios que se han realizado hasta el momento.Y es que las aguas subterráneas del acuífero presentan una concentración salina muy alta y habría que someterlas también a procesos de desalobración

 

 

 

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