Dieciocho asociaciones ecologistas de Almería piden el cese de Cinta Castillo
Dieciocho
asociaciones
ecologistas de
Almería han
pedido el cese
de la consejera
de Medio
Ambiente, Cinta
Castillo, por
sostener que
«los terrenos
sobre los que se
alza el
Algarrobico y
los adyacentes
son
urbanizables»,
cuando el juez
que ha anulado
su licencia cree
incontestable
que son espacios
protegidos.
La reacción de
estos
colectivos,
integrados en la
Red Almeriense
en Defensa del
Territorio, se
ha producido
después de que
Castillo
defendiera en
los últimos días
que los citados
terrenos están
calificados como
urbanizables por
lo que, de no
hacerse efectivo
por decisión
judicial el
derecho de
retracto
ejercido por la
Junta, «no
podremos impedir
que allí se haga
algún tipo de
construcción»,
según sus
palabras. En un
comunicado, las
agrupaciones han
acusado a
Castillo de
contradecir
«flagrantemente»
la sentencia por
la que el
Juzgado de lo
Contencioso
Administrativo 2
de Almería ha
anulado la
licencia
municipal de
obras concedida
para el hotel.
En ella, el
magistrado Jesús
Rivera considera
«incontestable»
que, según el
Plan de
Ordenación de
los Recursos
Naturales de
Cabo de Gata de
1994, el
edificio se
construyó en
espacios
protegidos
incompatibles
con el uso
urbanístico,
afirmación que
constituye uno
de los
fundamentos
jurídicos que
han permitido
exigir la
revisión de la
licencia de
obras concedida
a la mercantil
Azata del Sol.
También han
exigido estas
agrupaciones
tanto a Castillo
como al
presidente de la
Junta, Manuel
Chaves, que
«abandonen la
mentira» en
relación al
fallo judicial
hecho público el
pasado viernes,
por el que el
magistrado
remite la causa
a la Fiscalía al
apreciar en la
actuación de las
administraciones
autonómica y
local indicios
de la comisión
de delitos de
prevaricación y
contra la
ordenación del
territorio. Al
tildar de meras
opiniones las
acusaciones
vertidas por el
juez, «ignoran
la mayor parte
de la sentencia
y del fallo»
judicial, han
abundado los 18
grupos
ecologistas
después de que
Castillo
insistiera ayer
en el Parlamento
de Andalucía en
que la anulación
de la licencia
del hotel da la
razón a la Junta
de Andalucía.
Otras
perspectivas
El consejero de
Agricultura y
Pesca, Martín
Soler, que fue
delegado de
Medio Ambiente
en Almería entre
1994 y 1998, ha
tildado de
«meras
conjeturas las
acusaciones
vertidas contra
la Junta» por el
juez Jesús
Rivera en la
sentencia en la
que éste anuló
la licencia
municipal del
Algarrobico.
En respuesta a
los periodistas
durante la rueda
de prensa que
ofreció en
Almería con
motivo de la
presentación del
avance de
resultados de la
pasada campaña
agrícola, Soler
ha coincidido
con la consejera
de Medio
Ambiente, Cinta
Castillo, y con
el propio
presidente de la
Junta, Manuel
Chaves, en la
correcta
actuación de la
administración
autonómica en
todo lo
referente al
hotel.
«Las demás
valoraciones del
juez, dentro de
lo respetable,
son meras
conjeturas y
opiniones»,
aseguró después
de que éste
decidiera
remitir la causa
a la Fiscalía al
apreciar en la
actuación tanto
de la Junta de
Andalucía como
del ente local
indicios de la
comisión de
delitos de
prevaricación y
contra la
ordenación del
territorio. Para
argumentar esta
correcta
actuación por
parte de la
administración,
Soler recordó
que la Fiscalía
de la Audiencia
Provincial
instruyó
diligencias por
este asunto a
instancias de
los grupos
ecologistas, y
ordenó el
archivo de las
mismas hasta en
dos ocasiones.