Balance de Varamientos hasta el 27 mayo de 2008 en la costa de Almería. Promar - verano 2008
FUENTE: ASOCIACIÓN DE AMIGOS DEL PARQUE NATURAL DE CABO DE GATA-NÍJAR/ECO DEL PARQUE. 11-08-08.
En esta ocasión las cifras que damos no se acercan en nada a lo que realmente está ocurriendo en los varamientos que se han producido en la costa de Almería. La actual situación es la que, si por un lado PROMAR sigue autorizado a atender varamientos de fauna marina, por otro lado desde la Consejería y la Delegación de Medio Ambiente han puesto en marcha con Egmasa personal contratado para estas labores y en consecuencia no se informa a PROMAR de los varamientos que se producen.
Lo sentimos porque esta forma de proceder no beneficia en nada, más bien al contrario, al objetivo de estudio, recuperación y conservación de fauna marina. Despilfarra recursos económicos, personal y materiales de la administración e imposibilita la participación ciudadana de personas y organizaciones. Pero, a pesar de todas estas dificultades, PROMAR sigue con ilusión trabajando, realizando actividades y atendiendo, cuando es posible, los varamientos de tortugas y cetáceos.
En lo que llevamos de año estas son las especies atendidas:
Un total de 28 ejemplares, como siempre destaca el elevado número de Delfines listados 14 y de delfines sin identificar, por el estado avanzado de descomposición en que aparecen estos animales, siendo delfines listado o comunes. El resto de datos de otras especies representan cifras mucho más bajas.

En este boletín tenemos la suerte de contar con una estudiante de veterinaria que ha elaborado el artículo central sobre el “Morbillivirus”, una terrible epizootia que conviene conocer y que ha atacado a varias especies marinas.
En julio de 1990 se detectó en la costa de Valencia varios ejemplares de Delfín listado afectados. Se calcula que murieron varios miles de ejemplares en la cuenca occidental mediterránea, extendiéndose al Atlántico y alcanzando, en 1991, el Mediterráneo central. Mueren en las costas españolas sobre medio millar de delfines, pero el número final nadie sabe cuál es, de animales que se quedaron flotando en alta mar y acabaron hundiéndose. De estas fechas los únicos datos que tenemos de Almería es que aparecieron 7 delfines listados y 14 sin identificar, desconociéndose la relación con el virus.
En esta alerta, el trabajo de un equipo de investigación de Valencia, ayudado por distintos organismos nacionales e internacionales y como en el caso de Murcia con la asociación ecologista ANSE, realizaron una encomiable labor.
No ha vuelto a producirse otra alerta hasta el pasado año, en el que un Delfín listado atendido por PROMAR, en Balerma, el 2 de septiembre, fue al primero de la costa de Andalucía al que se le diagnosticó que estaba afectado por el “Morvillivirus”. Antonio Fernández, responsable del Grupo de Investigación de Cetáceos de la Universidad de Las Palmas de Gran Canarias y que ha apoyado en reiteradas ocasiones la labor de PROMAR, ha sido el coordinador estatal de la alerta, demostrando que además de los delfines listado también se ha visto afectado el Calderón común. En Almería hubo un elevado número de muertes como podéis comprobar en el cuadro. Pero esta vez la alerta no ha durado mucho y la mortandad ha sido mucho menor, algo más de cien ejemplares en la costa mediterránea española, por los datos con que se cuenta.
Promar

Morbillivirus
La fauna de nuestras costas se encuentra amenazada por una gran variedad de agentes y toxinas naturales de microorganismos o algas, que afectan sobretodo a las presas de cetáceos; a lo que se suman las múltiples enfermedades mortales que pueden padecer. Un ejemplo de éstas sería la provocada por Morbillivirus, considerado epizootía de alta incidencia en los mares, entre otros ecosistemas.
Morbillivirus comparte parentesco con otros agentes víricos causantes de enfermedades altamente infecciosas como el sarampión, el moquillo de los perros o la peste bovina. Se considera el perro doméstico como reservorio natural del virus, aunque también está asociado a animales salvajes inmunosuprimidos o con falta de reconocimiento anterior al virus, que son poblaciones que carecen de anticuerpos, de manera que tienen un alto riesgo de adquisición; siendo más susceptibles los animales viejos, débiles y crías.
El virus ataca principalmente el sistema respiratorio, manifestándose un incremento de la secreción mucosa. También disminuye las defensas del sistema inmunitario, lo que favorece la aparición de otras infecciones y problemas nerviosos.
En nuestra zona, el desarrollo de la enfermedad se encuentra en fase II, lo que indica cierta cronicidad e inicio de inmunidad al virus, apareciendo una mortalidad residual.
El número de
casos,
consecuencia de
la actividad del
virus, va
creciendo día a
día, lo que
preocupa a la
población. Hace
un par de
décadas que
dicho virus
acabó con más de
un millar de
ejemplares de
delfín en las
costas
valencianas; sin
tener en cuenta
todos aquellos
individuos que
no llegaron a la
costa. La
epidemia de 1990
afectó a un 40%
de la población
de delfines,
mientras que el
resto que
sobrevivieron
quedaron
inmunizados. La
generación
actual de
delfines se
enfrenta a una
nueva epidemia,
a la que se
calcula que
estarían
protegidos sólo
un 20% de la
población. Por
ello, centros de
recuperación y
Medio Ambiente
colaboran para
facilitar la
investigación de
las causas de la
virulenta acción
y para controlar
la posible
llegada masiva
de afectados a
costas
catalanas.
En 1988 una epizootía de Morbillivirus provocó la muerte de más de 18000 focas en el Mar del Norte, a partir de aquí, y comparando con el virus del Distemper canino, se logró tipificar el virus del Distemper de las focas. Pocos años más tarde se detectó otra agresiva epidemia en la costa del Mediterráneo, que afectaba al delfín listado (Stenella coeruleoalba). Intentando descubrir el agente etiológico, se llegó a la conclusión de que el Morbillivirus en cuestión era antigénicamente parecido al de foca, pero genéticamente diferente. Esto llevó a la denominación del virus del Distemper del delfín, que a su vez, era similar al que afectó en 1988 a una población de marsopas (Phocoena phocoena). Vistos los múltiples y relacionados casos, el número de estudios científicos han ido aumentando, de manera que se han resuelto muchas dudas, aunque también han ido apareciendo nuevas hipótesis todavía más profundas.
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| Foto: Delfines y focas afectados ,© Promar |
A partir de técnicas de replicación de DNA (sondas de marcaje), se detectó el virus en muestras titulares de delfín, y se consiguió su reproducción en laboratorio. Dichas muestras fueron aisladas de cinco delfines necropsiados, que provenían de la costa valenciana. Gracias a ello se pudieron determinar los virus característicos de los delfines y ajustar la patogenia a partir de cultivos celulares in vitro. Uno de los temas a tener en cuenta englobaba las relaciones antigénicas entre los virus de diferentes especies, con el fin de evitar contagios indeseados. La intención primera era prevenir la foca monje (Monachus monachus) del virus del delfín, aunque no nos podemos olvidar de la gran especificidad de la enfermedad. Todo esto proviene de un hipotético origen de la epizootía localizado en delfines listados del Mediterráneo, por el contacto a nivel de Gibraltar con marsopas del Atlántico. A su vez, debemos tener en cuenta la propagación de la enfermedad de las focas comunes a las grises en el Mar del Norte.
Después de diferentes estudios exhaustivos a partir del virus del perro, marsopas atlánticas, delfines mediterráneos y focas, se destacan como conclusiones la afectación de más de un sustrato celular por la acción del virus y, lo que venía a ser la base del estudio, el virus del delfín no afectó las células de foca monje. A pesar de las investigaciones, no se puede descartar la transmisión del virus de delfines a focas, aunque la mayoría de estudios indican que el contagio viral se puede dar entre cetáceos por un lado y entre pinnípedos por otro; pero no de cetáceos a pinnípedos, o viceversa. Esto podría llevarnos a pensar en la existencia de una especificidad limitada ligada a un proceso de coevolución entre estos virus y los mamíferos marinos.
Dada la alta incidencia detectada y comentada anteriormente, se sospechó de Morbillivirus como causa principal de muerte de los cetáceos varados en costas almerienses. Para confirmarlo, son necesarias una serie de pruebas laboratoriales, a partir de tejidos del cadáver seleccionados en la necropsia; pero las muestras no eran viables por el mal estado y alto grado de descomposición en que los cuerpos llegaban. En los últimos aparecidos en Almería se ha podido identificar el virus, lo que incrementa la importancia de los estudios que empezaron a partir de la epidemia valenciana, para poder explicar el origen de la llegada del virus al mundo marino.
Sonia Sáez
Cardoner
Estudiante
Veterinaria,
Universidad
Autónoma de
Barcelona
Banderas y puntos negros del litoral de Almería
En ocho años que lleva Ecologistas en Acción-Almería denunciando las agresiones que se perpetran al litoral almeriense han sido pocas las novedades respecto a un mayor control sobre las actividades humanas que han y están causado un elevado impacto sobre nuestras costas: la actividad urbanística traducida en urbanizaciones, paseos marítimos, escolleras o espigones, y la actividad industrial más agresiva en forma de contaminación, como los puertos, ya sean industriales, deportivos o pesqueros, con una generalizada y pésima gestión ambiental, y las actividades tierra adentro en cauces que están afectando a la dinámica litoral. Siguen estando los beneficios de la especulación predominando en la gestión del territorio, con unas administraciones atrapadas por intereses ajenos a la población, y una clase política servicial a intereses de poder y económicos, cuando no a sus propios intereses personales.
La situación, que no ha cambiado mucho y que con matices se mantiene en la provincia de Almería, es la que describimos en el informe de este año 2008. Además hemos querido resaltar la situación que se vive en Los Escullos en pleno Parque Natural de Cabo de Gata con construcciones cerca del litoral, dañando la playa y la escollera, con una gran acumulación de basura en la escollera procedente del mar y de la actividad turística.
Las banderas negras y puntos negros de este año han sido para:
1. Costa de
Pulpí.
Urbanización en
el LIC “Sierras
Almagrera, de
Los Pinos y El
Aguilón”. Y Cala
Invencible, San
Juan de los
Terreros.
Urbanización en
las Salinas de
Terreros.
2. Costa de
Vera. Macro
urbanizaciones.
Destrucción del
Salar de los
Canos.
Destrucción del
cauce del río
Antas.
3. Urbanización
en playa de
Macenas del
grupo Med
(Mojácar).
4. Costa de
Carboneras. La
milla negra.
Parque Natural
Cabo de Gata.
Urbanización y
hotel del
Algarrobico y
Puertos.
Proyectos de
Actividad
Industrial.
5. Costa
Aguamarga (Níjar,
Parque Natural
de Cabo de
Gata). Diversas
ilegalidades
urbanísticas.
6. Costa Levante
municipio
Almería.
Urbanización el
Toyo. El
Perdigal. Torres
de la Térmica en
Zapillo.
Gaseoducto de
Argelia.
7. Costa de
Roquetas de Mar,
entre Aguadulce
y Roquetas de
Mar.
Construcción
edificio de 400
viviendas en los
acantilados de
Aguadulce.
Ocupación de la
Cañada Real de
la Costa que
atraviesa el
municipio. Playa
Urbanización
Playa Serena
Sur.
Construcción de
urbanización y
campo de golf en
el entorno del
Paraje Natural
de Punta
Entinas-Sabinar.
8. Bahía de San
Miguel,
Almerimar y
Guardias Viejas
(El Ejido)
Especulación
inmobiliaria,
que ha supuesto
la pérdida de un
importante
humedal (salinas
de Guardias
Viejas), que
continúa
extendiéndose
por todo este
tramo de costa.
Pérdida de un
espacio libre
como la Bahía de
San Miguel.
Puertos:
9. Adra.
10. Almería.
4 bis.
Carboneras.
11.Garrucha.
PUNTOS NEGROS:
Puertos:
12. Aguadulce
(Roquetas de
Mar).
13. Almerimar
(El Ejido)
14. Litoral
afectado por
planta Abengoa -
Villaricos
(Cuevas de
Almanzora).
Ecologistas en Acción-Almería
Ficha animal Nº19:Foca Monje del Mediterráneo
Nombre
científico:
Monachus
monachus
(Hermann, 1779)
Género:
Monachus
Subfamilia:
Monachinae
Familia:
Phocidae
Orden: Carnivora
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El término Monachus procede del griego y significa monje, puede ser porque vivían en zonas aisladas, pequeñas islas o cuevas de difícil acceso, también por los pliegues que presentan los machos adultos alrededor del cuello como si fuera el hábito de los monjes franciscanos. También se las conoce como vacas marinas o lobos marinos.
Características:
Tiene un aspecto rechoncho, fusiforme. Uñas de las aletas más pequeñas que el resto de pinnípedos. Pelaje muy corto (2.5 cm. media) y bigotes lisos. Las hembras tienen cuatro glándulas mamarias. Cráneo ancho comparándolo con su longitud, nariz aplastada y tiene 4 dientes incisivos. Su ritmo respiratorio es de 5,73 inspiraciones por minuto (n=23), con un intervalo de variación de 4 a 8. Viven un máximo de 44 años. |
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Foto: Foca Monje del Mediterráneo |
Distribución:
Se han
encontrado
restos óseos en
cuevas de
Málaga, de los
periodos
magdaleniano y
epipaleolítico,
hace 14.000 y
12.000 años; se
extendía
originariamente
por todo el
Mediterráneo,
Mar Negro,
Sahara,
Mauritania,
Senegal,
Madeira,
Canarias y Cabo
Verde. En 1951
la última cría
muere víctima de
un hachazo en la
costa de
Alicante y, a
mediados de
1960, un pequeño
grupo de focas
que sobrevive en
Cabo de Gata
desaparece. Y a
“Peluso”, en las
islas de
Chafarinas, se
le vio por
última vez en
febrero de 1993,
existiendo
alguna
observación
esporádica de
una población
argelino-marroquí
que se encuentra
entre Oran y
Alhucemas.
Actualmente sólo
quedan algunos
ejemplares entre
Grecia y
Turquía, y una
colonia en Cabo
Blanco (Sahara
Occidental -
Mauritania) de
300 ejemplares,
de los 500 que
se creen existen
en el mundo.
Amenazas:
Urbanización del
litoral,
contaminación y
vertidos,
sobreexplotación
de la pesca,
capturas
accidentales,
tráfico
marítimo, el
virus del
moquillo,
fragmentación de
las poblaciones…
Categoría de
Amenaza:
España, Unión
Europea y resto
del Mundo: En
peligro de
extinción.
Planes de recuperación:
• Dirección
General de
Conservación de
la Naturaleza
del Ministerio
de Medio
Ambiente y la
Viceconsejería
de Medio
Ambiente de
Canarias.-
Proyecto LIFE,
recuperación de
la especie
mediante su
reintroducción
en las islas
Canarias
orientales, a
partir de
ejemplares de la
colonia de Cabo
Blanco.
• Plan de Acción
Internacional
para la
Recuperación de
la Foca Monje en
el Atlántico
Oriental, dentro
del Convenio
Especies
Migratorias o
Convenio de
Bonn, en el que
participan
España,
Portugal,
Marruecos y
Mauritania, la
Fundación CBD-Hábitat
y la ONG Annajah.
• Fondo para la
foca monje (FFM)
realiza un
seguimiento de
la especie y
campañas de
sensibilización
en Marruecos,
Argelia y Túnez.
• Proyecto de la
Fundación
Territorio y
Paisaje ha
puesto en marcha
un plan para que
en 8 años esta
especie habite
de nuevo la
costa catalana.
Promar Almería

