La desertificación afecta al 35% de la superficie de la provincia de Almería
FUENTE: ELALMERIA.ES/Óscar Lezameta / Almería. 20-08-08
El Ministerio de Medio Ambiente aprueba un Programa de Acción que impulsará el desarrollo sostenible para luchar contra la sequía y la erosión del terreno.
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El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino publicó aprobó mediante la publicación en el Boletín Oficial del Estado el Programa de Acción Nacional de Lucha contra la Desertificación (PAND) que supone el cumplimiento de la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD). Esta normativa complementa la legislación ya existente en la comunidad autónoma andaluza. En la provincia de Almería, según datos de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, el 35% de la superficie tiene riesgo de ser víctima de la desertificación. En concreto, ese porcentaje se reparte entre un 3% de la superficie provincia que presenta un riesgo "muy alto", un 15% con posibilidades "altas" de resultar afectadas por el avance de la erosión en sus suelos y un 17% que tiene un riesgo "moderado". Curiosamente y a pesar de la imagen de aridez que siempre acompaña a la provincia almeriense, esta no presenta el porcentaje más alto de la comunidad autónoma andaluza, lugar ocupado por Málaga, provincia en la que únicamente el 21% de su suelo no tiene riesgo de desertificación. En el otro extremo de la balanza se encuentra Huelva cuyo 95% de su superficie se encuentra protegida contra el azote de la erosión. |
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Tabernas es uno de las imágenes tradicionales que sirven para ejemplificar el problema de la desertificación. © Joly Digital | El Almería |
Entre ambas se
encuentran Jaén
(el 47% de su
territorio
provincial
presenta
síntomas
moderados, altos
o muy altos de
ser víctimas de
la erosión de
sus suelos),
Sevilla con un
42% y Granada,
que tiene el
mismo porcentaje
que en Almería.
Por debajo están
Cádiz (34%) y
Córdoba (21%).
En España, más
de un tercio de
la superficie
del país
presenta riesgo
significativo de
desertificación.
Según refleja el
diagnóstico del
PAND, el 17,85%
de superficie
nacional
presenta un
riesgo alto o
muy alto de
padecer procesos
de
desertificación
y el 19,20% un
riesgo medio,
según las cifras
dadas a conocer
ayer por parte
del Ministerio
de Medio
Ambiente.
El Programa, que
requerirá la
implicación de
las Comunidades
Autónomas,
constituye una
estrategia que
contribuirá a
promover un
desarrollo
sostenible en
las zonas
áridas,
semiáridas y
subhúmedas
españolas,
previniendo la
degradación de
las tierras y la
desertificación
y facilitando la
recuperación de
las zonas
afectadas.
Por áreas, las
más afectadas
por este
fenómeno son el
sureste y este
peninsular y
Canarias, y las
que presentan un
menor riesgo de
desertificación
son las tierras
del tercio norte
peninsular.
La creación de
un Observatorio
de la
Desertificación
en España y de
un sistema que
establezca las
zonas en riesgo
donde se deben
tomar acciones
de prevención
son dos de las
medidas que
recoge el nuevo
PAND. Este plan,
aprobado por
Medio Ambiente,
fija las líneas
de acción del
Gobierno para
evitar la
desertificación,
que amenaza de
forma
significativa a
la superficie
del país.
El Programa de
Acción Nacional
contra la
Desertificación
cumple con la
Convención de
Naciones Unidas
de Lucha contra
la
Desertificación
(CNULD), de la
que España es
firmante. La
estrategia
comenzó a
elaborarse en
2007 y, tras un
proceso de
revisión, fue
sometido a
consulta ante la
Comisión
Nacional de
Protección de la
Naturaleza, el
Consejo Nacional
de Bosques, la
Conferencia
Sectorial de
Medio Ambiente y
el Consejo
Asesor de Medio
Ambiente,
recogiéndose sus
aportaciones y
sugerencias.
Su objetivo es
definir en
profundidad las
líneas de acción
fundamentales
contra este
fenómeno de
deterioro, y
analizar los
principales
factores
naturales y
humanos
causantes de la
desertificación
y los procesos a
los que da pie,
tales como la
aridez, la
sequía, la
erosión, los
incendios
forestales, el
uso no
sostenible de
los recursos
hídricos y los
factores
socioeconómicos.
Asimismo, el
PAND señala los
principales
escenarios de la
desertificación
como los
cultivos leñosos
afectados por la
erosión,
cultivos
extensivos de
secano con
riesgo de
erosión,
sistemas
agronómicos de
regadío
sometidos a
procesos de
desertificación
y matorrales
degradados y
eriales.
El plan propone
también la
creación de una
Oficina Técnica
de la
Desertificación
que, junto con
el Observatorio,
desarrollará las
medidas
propuestas para
prevenir la
degradación de
los suelos como
fomentar una
agricultura
sostenible,
luchar contra la
sequía o
conservar la
masa forestal,
así como para
luchar contra
los incendios.
