Cultura informa sobre una sala inexistente del Museo Arqueológico
Habla de un espacio en la última planta para exposiciones periódicas de piezas de los fondos que se conservan en los almacenes.
«La última
planta del
inmueble se
define por un
amplio espacio
reservado para
exposiciones
rotativas
mostrando de una
forma dinámica
las distintas y
amplias
colecciones de
Museo». El
párrafo se puede
leer en el
informe que
ocupa la sección
'Paseo' de la
publicación
'07cultura', de
la Consejería de
Cultura,
correspondiente
al pasado julio
y que está
dedicada al
Museo
Arqueológico de
Almería, debido
en gran parte a
la Mención de
Honor concedida
el pasado mes de
mayo por el Foro
Europeo de
Museos (EFM),
institución
auspiciada por
el Consejo de
Europa y
presidida por la
reina Fabiola de
Bélgica.
Y de verdad que
causa cuando
menos asombro la
lectura de ese
párrafo, a no
ser que los
visitantes no se
hayan dado ni
cuenta de la
existencia de
ese amplio
espacio o que,
en el supuesto
de que de verdad
exista, pero
nunca se haya
utilizado ni
mucho menos se
haya abierto a
personas ajenas
a la
administración
del propio
Museo. Si nadie
demuestra lo
contrario, la
última planta a
la que hasta
ahora ha podido
acceder el
público es la
tercera con dos
salas dedicadas,
respectivamente,
a la época
romana, con 'El
Chirivelo' como
pieza singular,
y a la época
islámica, cada
una con un
diseño
museístico
propio y
adaptado al
correspondiente
contenido que se
presenta. El
último folleto
informativo
editado por el
mismo Museo -en
una línea de
acordeón-
confirma esta
dedicación.
Singularidad
Una primera
lectura de la
frase permite
deducir que
podría referirse
a una sala para
exposiciones
cambiantes con
cierta
periodicidad de
los fondos que
se guardan en
los cuatro
almacenes y que
en los dos años
de apertura del
nuevo edificio
no se han
llevado a cabo.
La única
excepción, si
así puede
considerarse, la
constituye la
aparición de las
piezas que
acompañaron la
muestra de
trabajos hechos
por alumnos de
la Escuela de
Arte e
inspirados en
esas mismas
piezas, que se
pudo ver hace
unos meses,
aunque la
permanencia fue
bastante menor
que la de
cualquiera de
las exposiciones
temporales que
ha presentado el
Museo. La
directora, Ana
Navarro, ha
manifestado en
distintas
ocasiones las
intenciones de
mostrar esos
fondos, que, tal
vez como
originalidad y
singularidad de
este centro,
aumentan
constantemente
por las
excavaciones que
se realizan en
El Argar, en Los
Millares y en la
propia Alcazaba.
Precisamente a
la exposiciones
temporales
podría referirse
el párrafo si se
adopta otra
perspectiva en
su lectura. En
este segundo
caso el error
sería mayor, más
craso. Claro que
el Museo
Arqueológico de
Almería cuenta
con un espacio
dedicado
monográficamente
a este apartado,
que ha permitido
ver desde los
resultados de
las excavaciones
en Atapuerca
hasta los
trabajos de los
fotoperiodistas
almerienses y
desde juguetes
rituales hasta
el movimiento
AFAL o la
cerámica, la
pintura y la
escultura de
Pedro Soler, que
se exhibe en
estos momentos y
hasta el día 7
del próximo
septiembre.
Pero esa sala no
está habilitada
en la planta
última de la
edificación. Se
encuentra, por
el contrario, en
la planta baja y
enmarcada en el
espacio
propiamente
expositivo a
diferencia del
Salón de Actos,
que, aunque
también se
encuentra en la
planta baja, se
ha habilitado a
la entrada tal
vez para marcar
la diferencia
entre las
actividades que
acoge y las
actividades más
'propias' del
mismo Museo.