Una Rana Con Garras Ocultas Bajo la Piel
FUENTE: NOTICIAS DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA. 15-08-08
Un
equipo de
biólogos ha
verificado y
explicado
científicamente
algo conocido
sólo por
cazadores
locales: algunas
ranas africanas
portan armamento
oculto. Cuando
se ven
amenazadas, las
ranas de estas
especies
atraviesan su
propia piel con
huesos afilados
en sus patas,
empleando estos
huesos a modo de
garras, capaces
de herir a sus
depredadores.
Este mecanismo
de defensa
inusual ha sido
descrito en un
estudio por
David C.
Blackburn, James
Hanken, y Farish
A. Jenkins, Jr.,
de la
Universidad de
Harvard.
Es sorprendente
de por sí
encontrar una
rana con garras.
Pero, el hecho
de que, para
poder actuar,
estas garras
tengan que
cortar la piel
de las patas de
las propietarias
es aún más
sorprendente.
Que se sepa, se
trata de las
únicas garras de
vertebrados que
perforan tejido
del propio
cuerpo para
poder
desplegarse de
un modo
funcional.
Blackburn supo
primeramente de
las ranas con
garras mientras
dirigía un
trabajo de campo
en Camerún,
África central.
Cuando atrapó
una de estas
ranas del tamaño
de un puño, ella
sacudió sus
patas traseras
con violencia,
arañándole y
haciéndole
sangrar.
De regreso a
Estados Unidos,
Blackburn
examinó
especímenes de
museo de 63
especies de
ranas africanas.
Se percató de
que en 11 de las
especies (todas
pertenecientes a
los géneros
Astylosternus,
Trichobatracus,
y Scotobleps,
los tres nativos
del África
Central), los
huesos al final
de sus pies eran
puntiagudos y en
forma de garfio,
con huesos
flotantes más
pequeños, en sus
extremos.
Finalmente logró
determinar que
estos pequeños
nódulos en los
extremos de los
pies de las
ranas están
conectados al
resto del pie
por una funda
rica en
colágeno.
Estos nódulos
también están
estrechamente
conectados a la
piel circundante
por densas redes
de colágeno.
Parece ser que
sostienen la
piel en su sitio
con respecto a
estos
huesos-garras,
de manera que
cuando la rana
flexiona cierto
músculo
específico en el
pie, los
afilados huesos
se separan de
los nódulos y
emergen a través
de la piel.
Pero estas
estructuras como
garras no son
garras
convencionales.
Son puramente
huesos, sin la
funda de
queratina que
normalmente
envuelve a las
garras de los
vertebrados. Y a
diferencia de
las garras que
se retraen a una
estructura
especializada en
los pies del
animal, como
sucede en los
gatos, el lugar
de donde emergen
estos huesos de
las ranas parece
estar cubierto
de piel
ordinaria.
Blackburn planea
estudiar
especímenes
vivos de las
ranas para
determinar si la
retracción de
estos huesos
hacia el cuerpo,
una vez que ya
no son
necesarios, es
un proceso
activo o pasivo,
y cómo se
regenera la piel
después de que
estas garras han
sido
desplegadas.
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