Greenpeace desenmascara las
consecuencias reales de los cultivos
transgénicos en España
FUENTE:
GREENPEACE/28-05-08
En el informe “La coexistencia sigue siendo
imposible-Testimonios de la contaminación”
Greenpeace describe algunos casos de
contaminación a través de entrevistas directas
con los afectados.
|
Greenpeace ha presentado hoy un nuevo
documento que recoge una serie de
testimonios de productores que han
sufrido directa o indirectamente la
contaminación por el maíz transgénico de
Monsanto, MON 810, durante el año 2007 y
cuyas realidades socio-económicas se ven
fuertemente agredidas por la presencia
de este transgénico en nuestros campos.
Sin pretender ofrecer una visión exhaustiva de la situación del
maíz en España, esta nueva colección de
testimonios muestra una realidad
evidente: el MON 810 es un grave
problema y la situación que se vive en
el único país cuyo Gobierno tolera la
presencia de transgénicos a escala
comercial en la UE es desastrosa, no
solamente para el medio ambiente sino
también para la economía rural y
agraria.
“La producción ecológica es económica y
socialmente rentable, además de aportar
enormes beneficios para la salud. Es la
producción agraria y ganadera del
futuro. La única capaz de garantizar un
desarrollo sostenible que una los
saberes antiguos y las nuevas
investigaciones puestas en manos de la
sociedad. Los transgénicos impiden ese
progreso hacia un mundo mejor”, es el
testimonio de un productor ecológico
aragonés que ha sufrido repetidamente la
contaminación de sus cosechas por el
maíz insecticida de Monsanto.
Cada vez hay más datos científicos sobre
los peligros de los transgénicos para la
salud y para el medio ambiente. Existe
un creciente escepticismo con respecto a
los transgénicos en general y sobre el
MON 810 en particular por parte de
algunos sectores de la Comisión Europea
y un buen número de estados miembros. De
hecho, por el momento siete países han
puesto en marcha moratorias al cultivo
de organismos modificados genéticamente
(OMG) debido a los peligros que
conllevan (1). “Sin embargo España, con
un Gobierno supuestamente progresista a
la cabeza, sigue liderando esta loca
carrera hacia una agricultura más tóxica
y más transgénica”, ha afirmado
Juan-Felipe Carrasco, responsable de la
campaña de transgénicos de Greenpeace.
En 2006 Greenpeace presentaba, junto a
las organizaciones Assemblea Pagesa de
Catalunya y Plataforma Transgènics Fora,
el informe “La Imposible Coexistencia”,
en el cual se mostraba, a través de una
amplia investigación, la verdadera
situación de los cultivos transgénicos
en España. Analizando las realidades de
Cataluña y Aragón, el texto constituyó
un testimonio real sobre la inviabilidad
de la “coexistencia” de la agricultura
transgénica con los modelos sin
transgénicos. |
 |
|
Portada del informe “La
coexistencia sigue siendo
imposible-Testimonios de la
contaminación” Greenpeace describe
algunos casos de contaminación a través
de entrevistas directas con los
afectados |
Este nuevo informe confirma todo lo que en aquella ocasión se puso
de relieve y describe, basándose en la
experiencia del año 2007 en las comunidades de
Aragón, Cataluña y Castilla la Mancha, las
repercusiones socioeconómicas y humanas de la
presencia de maíz transgénico en nuestro
territorio, mostrando la alarmante reducción de
la superficie de maíz ecológico y las
consecuencias directas y reales que los OMG
tienen sobre la población.
Conviene recordar que la contaminación de
alimentos no transgénicos por OMG puede
producirse a lo largo de toda la cadena
alimentaria, tal y como demuestran los estudios
científicos realizados al respecto. Si bien este
informe describe algunos ejemplos de productores
y elaboradores del sector ecológico, ello no
significa en absoluto que la agricultura y la
ganadería ecológica sean las únicas víctimas de
la contaminación genética, más bien lo
contrario: ninguna producción, salvo la
ecológica, es sometida a tantos análisis,
estudios y evaluación.
Los alimentos convencionales (no ecológicos) no
son analizados a pesar de que las leyes europeas
de etiquetado y trazabilidad obliguen a ello,
pero se sabe que las producciones convencionales
están ampliamente contaminadas por transgénicos.
En países como Estados Unidos, pioneros en el
empleo de OMG, el banco de semillas convencional
está ya contaminado en unos porcentajes
alarmantemente altos (2).
La situación de los transgénicos en España sigue
siendo extremadamente preocupante, con una
absoluta falta de transparencia, inexistente
trazabilidad, descontrol de los cultivos
experimentales y decenas de nuevas variedades
modificadas genéticamente (MG) aprobadas. El
Gobierno español sigue tolerando el cultivo de
un maíz, el MON 810, cuya peligrosidad ha sido
claramente demostrada (3).
En España son ya cuatro las Comunidades que se
han declarado libres de transgénicos (Asturias,
Euskadi, Canarias y Baleares), junto a más de 50
municipios en todo el Estado. “El Ministerio de
Medio Ambiente y Medio Rural y Marino no puede
seguir manteniendo la situación actual. Otros
muchos países europeos han tomado medidas
activas para prohibir estos cultivos y proteger
la salud de sus ciudadanos y el medio ambiente”,
añade Carrasco.
A la vista de la experiencia del año 2007, de
las repercusiones socioeconómicas y humanas de
la presencia de maíz transgénico en nuestro
territorio y de la contaminación genética, es
imprescindible que el Gobierno vea esta realidad
y actúe en consecuencia. “La única alternativa
es alinearse con los otros grandes productores
de maíz de la UE, reconocer la imposibilidad de
la coexistencia y declarar una moratoria contra
el maíz insecticida de Monsanto”, concluye
Carrasco.
NOTAS:
(1) Rumanía (primer productor de maíz
europeo con 3 millones de hectáreas) se
convirtió recientemente en el séptimo estado
miembro que prohíbe las variedades transgénicas,
siguiendo el movimiento de Francia, Hungría,
Italia, Grecia, Austria y Polonia.
(2) Tal y como se concluye, por ejemplo,
en un informe realizado a escala nacional y
publicado en 2004, en EEUU más del 50% de las
semillas “convencionales” de maíz y soja, y
hasta un 83% de las de colza, contienen ya
información genética procedente de las
variedades transgénicas.
(3) En el mes de enero, a raíz de las
nuevas evidencias científicas y ante la
acumulación de incertidumbres tecnológicas y
medio ambientales, el gobierno francés puso en
marcha una moratoria sobre este mismo maíz. El
ejecutivo de Sarkozy se acogió para ello a la
“Cláusula de Salvaguardia” de la directiva sobre
transgénicos 2001/18, prevista para aquellos
casos en que un estado miembro disponga de datos
según los cuales un OMG constituya un riesgo
para la salud o el medio ambiente.
— Greenpeace
Informe: "La coexistencia sigue siendo
imposible-Testimonios de la contaminación"
·
Informe: "La coexistencia sigue
siendo imposible-Testimonios de la
contaminación"
|