El Plan General DE SORBAS recoge urbanizaciones que ponen
en peligro a la tortuga mora
FUENTE:
IDEAL/ROGER DÍAZ. 17-02-08
Medio Ambiente rechaza los desarrollos previstos
en sectores junto a Los Andreses, La Huelga y La Herrería, y en Los
Perales y Los Molinos de Río Aguas.
El Plan General de Ordenación Urbana-PGOU de
Sorbas ha sido rechazado por la Delegación de Medio Ambiente de la Junta
por recoger el desarrollo de urbanizaciones sobre suelos donde habitan
especies en peligro de extinción, como la tortuga mora, y flora
amenazada.
El delegado Juan José Luque ha declarado inviable dicho plan general,
aprobado provisionalmente, que deberá introducir cambios en el mismo
para adaptarlo a las leyes medioambientales.
El rechazo al plan se produce, según explica Luque en el Informe de
Impacto Ambiental, «por la incidencia ambiental de las actuaciones
propuestas sobre espacios, hábitats y especies protegidos».
Luque señala que dicha incidencia se pone de manifiesto en sectores de
suelo urbanizable sectorizado recogidos en el plan como los situados
junto a Los Andreses, La Huelga y La Herrería, así como los suelos
urbanos consolidados de Los Perales y Los Molinos del Río Aguas.
El resto del plan, a juicio de Medio Ambiente, sí es viable, aunque
deberá incorporar una serie de condiciones ambientales, como la
prohibición expresa de las actividades extractivas dentro del ámbito del
Parque Natural del Karst en Yesos.
Además, el plan deberá adaptarse, antes de su aprobación definitiva, «a
los parámetros de crecimiento establecidos en la vigente normativa
urbanística y territorial, la LOUA, así como el decreto que aprueba el
Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía-POTA».
Otra de las medidas que debe recoger el plan general de Sorbas es la
aprobación por parte del Ayuntamiento de una Ordenanza de Residuos y la
garantía de que se dará un tratamiento adecuado a las aguas residuales.
152 alegaciones
El PGOU de Sorbas, durante el periodo de información pública, ha
recibido un total de 152 alegaciones. Una buena parte de ellas proceden
de decenas de vecinos que exigen que La Huerta de la Mela, que se recoge
en dicho plan como Suelo Urbano Consolidado, «se clasifique como Suelo
No Urbanizable de Especial Protección Agrícola».
Los afectados exigen que La Mela «se conserve en su totalidad, sin que
se le reste nada de su actual extensión ni configuración, dado que forma
un espacio natural único, con gran valor paisajístico y agrícola»,
estimando dicho espacio «poco adecuado para la edificación». Algunos
vecinos consideran que la calificación de dicha huerta como Suelo Urbano
Consolidado «vulnera las directrices del Plan General».
Defienden que todas las casas construidas en la zona desde hace más de
medio siglo «son unifamiliares aisladas con pequeño huerto y árboles que
la rodean, respetuosas con el paisaje». Critican que el PGOU «no propone
en La Mela ninguna zona con estas características». Algunos defienden
que, como propietarios de terrenos en el Llano Blanco, se incluyan como
suelo urbano.