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Las Tablas de Daimiel primer espacio español que puede perder la categoría de Reserva de la Biosfera FUENTE: ECOLOGISTAS EN ACCIÓN. 08-02-08 El pasado mes de noviembre las principales ONG ambientales españolas enviaron al Director General de la UNESCO una solicitud formal de revisión de la declaración como Reserva de la Biosfera de La Mancha Húmeda a causa de la crónica degradación de las Tablas de Daimiel y de otros humedales de la zona. La reciente aprobación del Plan Especial del Alto Guadiana por si sólo no ofrece garantías de solución a los problemas de pozos ilegales y sobreexplotación de los acuíferos y, por ello, Ecologistas en Acción insiste en pedir a la UNESCO una acción decidida que obligue a España a recuperar la zona o la definitiva descatalogación de la misma como Reserva de la Biosfera. El Comité MAB investiga ya la situación de la Mancha Húmeda. La dramática y degradante situación por la que atraviesa la Mancha Húmeda y, en particular, el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel son un ejemplo del escaso interés que el Ministerio de Medio Ambiente y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha han puesto en respetar las obligaciones derivadas de la declaración de esta Reserva de la Biosfera. Desde su declaración en 1980, la Mancha Húmeda (Tablas de Daimiel, Lagunas de Ruidera, entre otros muchos) se ha ido degradando progresivamente perdiendo los valores naturales que dieron lugar a su catalogación como Reserva de la Biosfera. El ejemplo más dramático es el del Parque Nacional donde en el último año apenas se ha alcanzado un promedio del 1 al 5% de superficie encharcada y donde el ecosistema natural ha desaparecido absolutamente hasta convertirse en un espacio temático que se sustenta en una presa a la que se aportan aguas del trasvase Tajo-Segura y, cuando se puede, de pozos.
No es extraño por todo ello que ya desde 1997 se hayan sucedido los informes de la UNESCO y del Comité MAB español en los que se ha propuesto esta Reserva de la Biosfera como ejemplo de “gestión equivocada”, denunciando que es una Reserva que de hecho “no existe” y han exigido en multitud de ocasiones un plan de gestión del espacio que implique a los usos sostenibles del agua con un enfoque ecosistémico. Tras malgastar 216 Millones de euros de la UE un Plan de Compensación Rentas (1993-1997 y 1998-2002) gestionado por la Comunidad de Castilla-La Mancha, ahora se ha aprobado por el Ministerio de Medio Ambiente, en colaboración con el gobierno regional de Castilla-La Mancha, un Plan Especial para el Alto Guadiana (PEAG) que sobre el papel, es un intento para solucionar el problema de la sobre explotación de las aguas subterráneas en el Alto Guadiana a través de la compra de derechos de uso de agua a los regantes y la forestación de tierras agrarias. Sin embargo el PEAG arroja más sombras que luces ya que aunque muchos planteamientos son positivos, las cuentas no salen y la voluntad política no aflora. Castilla-La Mancha mantiene la exigencia de unos recursos hídricos para regadío de 200 Hm3/año y mantener una superficie regada de 125.000 hectáreas, a pesar de los estudios del Ministerio español de Medio Ambiente estiman que sólo se lograría la recuperación en un tiempo razonable con una extracción media de 130 Hm3/año. Eso implica que de un escenario de recuperación a 15-20 años pasaríamos a otro que alargaría la situación hasta el 2040 como mínimo. Por otro lado, lo más grave es que no hay medidas serias para la sanción y cierre de pozos ilegales, a causa de la presión política ejercida por Castilla-La Mancha sobre la Confederación Hidrográfica del Guadiana, que paraliza los procedimientos administrativos y cede ante las protestas de aquella y de los colectivos de regantes más radicales.
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