PRESENTACIÓN (2006)
Cuando
en la primavera de 2005 los editores de Almería Medio Ambiente
-Almediam- propusieron rescatar del olvido los cinco cuadernillos
del ATLAS BÁSICO DE LA FLORA ALMERIENSE y
“colgarlos” en la web (www.almediam.org), no me pareció que dicha tarea pudiera ser llevada a término.
Casi todas las diapositivas habían perdido cromatismo y volver a
fotografiar esas plantas es un arduo trabajo, pues
hay que buscarlas en la época de floración y en nuestro tiempo libre. De todos los que de una u otra manera colaboraron en el proyecto, sólo Pedro Soria seguía yendo asiduamente al campo y recordaba con precisión las localizaciones de mayor interés, pero su afición por la fotografía está aún por llegar y mi máquina del año catapún quedaba descartada por la tecnología digital. El “fichaje” decisivo fue Andrés Ivorra, con su Nikon Coolpix 8800, quien no sólo puso sobre la mesa su magnífico archivo fotográfico (www.floresdealmeria.com), sino que, además, mostró una disposición muy favorable para ir al campo las veces que hiciera falta y completar el listado de especies que constaba en los cuadernillos.
Aprovecho
esta ocasión para enviar un cordial saludo a quienes
participaron, 26 años atrás, en el grupo de trabajo denominado "Flora básica de Almería",
que organicé en torno al Hermano
Rufino, formado
mayoritariamente por
profesores de instituto, que teníamos en común el
escaso conocimiento de la flora almeriense al haber estudiado
en otros distritos. Hago extensivo este recuerdo a todos los
“chóferes” que llevaban al
Hermano a pie de planta, por caminos a veces infernales, posibilitando las
herborizaciones y las anotaciones en aquellos folios que guardaba
celosamente en carpetas de cartón azul. La presente edición es una globalización de las cinco partes, publicadas entre diciembre de 1980 y junio de 1983, con las plantas agrupadas por familias y siguiendo un orden alfabético, con objeto de facilitar el acceso. Además, se ha incorporado material que quedó sin publicar, puesto que se decidió dejar de distraer al Hermano Rufino con asuntos menores, dada su avanzada edad. Su gran obra es “Flora de Almería” http://www.dipalme.org/Servicios/IEA/PublicIEA.nsf/novedades/C12568F5004575E8C125690D0067AFC6 , publicada por el Instituto de Estudios Almerienses (Diputación Provincial de Almería), en 1987, cuatro años antes de su fallecimiento. Todos los errores que haya en la presente globalización son achacables a quien suscribe. José
Miguel García Almería, abril de 2006 En junio de 2006 se conoció la noticia del fallecimiento del eminente botánico D. Emilio Fernández-Galiano. El obituario, redactado por D. Benito Valdés, fue publicado por el diario "El Mundo" y se ha incluido tras la fotografía del Hermano. FOTOGRAFÍA DE R. SAGREDO Rufino
Sagredo Arnáiz aparece fotografiado en la terraza del Colegio de La Salle
(foto realizada en mayo de 1981 por J. M. García, que se publicó en el
cuadernillo nº 2), pudiendo verse numerosos maceteros con ejemplares para
experimentación y recogida de datos. La planta que con visible
satisfacción está observando constituye
una especie que, cultivada en plan arbustivo, promete un gran rendimiento
para la alimentación del ganado.
En
la terraza de dicho Colegio, llama la atención las diversas plantas exóticas
que allí se encuentran, cuyas semillas ha conseguido merced a un
intercambio con jardines botánicos extranjeros. Contemplar plantas
africanas y americanas, esto es, procedentes de latitudes muy diferentes a
la nuestra, escuchando las anécdotas y las explicaciones del Hermano Rufino, constituye una honda impresión para cualquier visitante. NOTA DE LA EDICIÓN DIGITAL DE 2006 Rufino Sagredo Arnáiz nació en Villalmóndar (Burgos) el día 16 de septiembre de 1899. Religioso, de los Hermanos de La Salle y botánico. Llegó a Almería en 1956. Licenciado en Filosofía y Letras. Ejerció la docencia como profesor de Ciencias Naturales en el Colegio de La Salle. Contribuyó a desarrollar el herbario del Instituto de Aclimatación, que años antes, fue creado por los Hnos. Jerónimo y Mauricio. Recopiló numerosísimos especímenes, que, desde hace poco tiempo, están expuestos en el Museo de Ciencias Naturales de La Salle. Autor de numerosas publicaciones, entre las que destaca "Flora de Almería", su gran obra, publicada en 1987 por el Instituto de Estudios Almerienses (Diputación Provincial de Almería). Falleció en Granada el 29 de diciembre de 1991. A los cinco años de su fallecimiento, sus restos, fueron trasladados a la tierra que tanto amó, fruto de su profundo conocimiento: Almería. OBITUARIO (PUBLICADO POR EL DIARIO "EL MUNDO")
El pasado día 5 de junio, falleció
en Madrid a los 82 años de edad el profesor Emilio Fernández-Galiano Fernández,
a causa de un infarto. Nació en Barcelona el 3 de agosto de 1923, pero residió
en Madrid la mayor parte de su vida, con un paréntesis de casi 11 años durante
los que se estableció en Sevilla, para hacerse cargo de una Cátedra de Botánica
dotada en su Universidad.
En 1957, ingresó en el Consejo
Superior de Investigaciones Científicas. En él ocupó varios puestos de
responsabilidad. Fue también director en funciones del Jardín Botánico de
Madrid en 1964, poniendo de manifiesto su gran capacidad de organizador. Su
actuación en el Botánico supuso para esta institución un notable punto de
inflexión, marcando el comienzo del desarrollo moderno de dicho Jardín que ha
progresado sin interrupción hasta la actualidad. Colaboró, además, con otros
botánicos nacionales y extranjeros, así como en innumerables proyectos
internacionales, de los que merece destacarse Flora Europaea (1964-1980)
de la que fue asesor regional desde 1968 hasta 1980 y el Atlas Florae Europaeae, del que fue miembro del comité de
cartografía desde 1965. En 1965 tomó posesión de Desde 1976 hasta 1988, fecha de
su jubilación, el profesor Galiano se interesó muy particularmente por la
conservación del medio ambiente, desarrollando una importante labor, sobre todo
desde sus posiciones de presidente de Desde el punto de vista humano, Galiano era afectuoso, afable y un tanto paternal con sus discípulos. De genio vivo, quienes hemos tenido el honor de colaborar con él sabemos bien las reacciones a veces fuertes con las que respondía ante equivocaciones o comentarios inoportunos. Pero su fondo noble, le hacían también reconocer cuando se había equivocado y suavizar su reacción un día después. |